Al igual que nuestros glúteos, pectorales o
bíceps, nuestros músculos oculares necesitan trabajo para mantenerlos
en buena forma, al margen de las ventajas estéticas que se pueden
obtener, mejoramos la visión de forma notable ya que nuestros músculos
oculares están sometidos a la misma ley que el resto de nuestro cuerpo
y su inactividad conduce a la pérdida de visión y finalmente a a la
atrofia.
Primer ejercicio: con la cabeza bien recta eleve la mirada hacia el cielo y hacia el suelo, diez veces seguida.
Segundo ejercicio: colocando a
30 cm de la cara un objeto redondo se sigue con la mirada toda la
circunferencia. En sentido horario y en sentido antihorario 5 veces
hacia cada lado. Realice el mismo ejercicio con un objeto cuadrado y
mire sus vértices cruzando la vista en forma de X.
Tercer ejercicio:
roce las palmas de las manos para producir calor y colóquelas sobre los
ojos, tocando los dedos la línea del pelo. Cuando el calor disminuya
descienda las manos rozando los ojos con los dedos.
Cuarto ejercicio: tape los ojos con las palmas de la mano cóncava y abra los ojos en la oscuridad. Esto los relaja y da frescura.






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