
MADRID.- Nada menos que 132 kilos, "¡menuda calabaza!", exclama Primitivo García Domingo, un hombre de Castellón que ha vuelto a escribir una nueva página en los récords de la agricultura tras cosechar la que es la mayor calabaza del mundo.
No es la primera vez que su apellido puede aparecer escrito en el libro Guinness de los récords: ya logró tal hito en 1994 con un fruto cucurbitáceo de 80 kilos, y desde entonces se ha dedicado a superarse a si mismo. "La última vez fue hace un par de años, cuando conseguí otra calabaza de 125 kilos más o menos", señala.
Su casa es un hervidero de llamadas. Agricultores de todos los pueblos vecinos de Borriol (Castellón), periodistas y curiosos de todos los pelajes se han acercado a contemplar su obra. Domingo, conocido como 'El limonero', disfruta de la cosecha recogida el pasado 3 de agosto, lograda tras cinco meses de intensa dedicación.
Si la tierra de su huerto guarda algún secreto, Domingo no lo desvela. "Bueno, realmente no hay truco, todo ha sido aprender en estos años", afirma con una sonrisa en la voz.
No obstante, su trabajo se sostiene en el saber hacer durante la siembra. "Lo primero es un buen hoyo, muy grande, para que crezca. Luego le abono con varios tipos de estiércol, deben ser buenos, y lo riego con goteo", afirma, aunque el cariño es primordial. "Hay que vigilarla siempre para que no enferme", señala.
'El limonero' dejó esta profesión hace muchos años por un problema de salud, pero gracias a ello descubrió una forma de ver la agricultura. Empezó a experimentar el cultivo de todo tipo de semillas, hasta que el buen tamaño de las calabazas llamaron su atención. Interesado por ello, marchó a una exposición sobre estas plantaciones en Olot, Girona, "donde conseguí unos sobres con las semillas de estas calabazas", añade Domingo.






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