Quítese esa caspa
La caspa es una pesadilla que trae, literalmente, de cabeza a mucha gente, que no puede disculparla con el cuento de que es la nieve de los años. Mientras se sacude los hombros, le sugiero siguiente.
Aprenda. La piel se regenera y hace que las capas nuevas empujen y desprendan las células viejas en forma de escamas. En la caspa este proceso es más rápido, lo que hace que se acumulen y se vean.
¿Por qué? Entre las causan están el estrés, el nerviosismo, los desajustes hormonales, la contaminación ambiental, el uso de algunos químicos, el exceso de grasa o la piel muy seca, las enfermedades autoinmunes y las infecciones. ¡Ah!, los hombres son más casposos que ellas.
Párele bolas. Si no le presta atención, se acumula y causa comezón. Al rascarse, aumenta el problema. Déle tratamiento, no uña.
Lávese a diario. A mayor frecuencia de lavado hay menos grasa y menor posibilidad de infecciones; además dicen que es más fácil controlarla.Hágalo con un champú suave, ojalá diluido en partes iguales de agua destilada.
Póngase duro. Si lo anterior no es suficiente, use productos medicados. Ellos retardan la multiplicación de las células del cuero cabelludo. Los hay de varios tipos, incluidos los que evitan y controlan infecciones. Ojo: no deje que se los formulen en la peluquería, déjele eso al dermatólogo.
Cúbrase. Después de producir espuma con los champúes recomendados por el médico, cubra el cabello mojado con un gorro de baño durante una hora. Evite salir a la calle antes de enjuagarlo bien.
Lubríquese. Aunque la grasa acarrea problemas, unos toques ocasionales con aceite de oliva sobre el cabello húmedo pueden ayudar. Déjelo media hora y lávelo con un champú de los medicados.
Asoléese. Aunque sea en la terraza, tome el sol. La luz ultravioleta tiene efecto antiinflamatorio. La piel descama menos. No abuse, treinta minutos son suficientes. Ah, quítese la gorra.
Por último. Cálmese, las emociones empeoran el problema. Hágase masajes con agua de tomillo y recuerde que automedicarse es pecado.
Por Carlos Francisco Fernández Asesor médico de El Tiempo






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